La medición de mioglobina proporciona un índice temprano del daño al miocardio, como ocurre en el infarto de miocardio (IM) o en el reinfarto. Los niveles elevados, que indican lesión del músculo cardíaco o muerte, ocurren en aproximadamente 3 horas. Dos resultados negativos de pruebas de mioglobina consecutivas eliminan la probabilidad de un IM.