La prueba de microalbúmina cuantifica los niveles de microalbúmina en la orina para comprobar el alcance del daño renal y predecir la progresión de la lesión a un posible fallo renal. La medición continua de la concentración de microalbúmina puede ayudar a los pacientes a recibir tratamiento adecuado y confirmar los efectos del tratamiento.